River 2 - Ciudad de Bolívar 0 - Copa Argentina 2025
SE IMPUSO 2-0 EN SANTIAGO DEL ESTERO
River jugó a media máquina y eso le alcanzó para debutar con éxito
El equipo de Núñez estableció una clara superioridad sobre Ciudad Bolívar, un adversario del Federal. Mastantuono, que hizo un gol, fue la figura. Le atajaron un penal al colombiano Borja.
En apenas tres minutos River logró sacarse un peso de encima cuando Leandro González Pirez convirtió el primer gol del partido (y el 100° de River en la Copa) luego de impactar la pelota con su pie izquierdo tras el rebote que dio el arquero Ramiro Biscardi a un cabezazo del defensor. Es que el ganador había alcanzado los 12 partidos consecutivos sin anotar en los primeros tiempos, su peor racha en la historia en ese rubro. Y si bien para el Muñeco no era un problema porque los partidos duran 90 minutos, según su propia manifestación, había una cierta preocupación. Sucede que hacer un gol rápido abre los espacios y permite jugar de otra manera, más aún para River ya que la mayoría de los rivales se le cierran y con el correr de los minutos le empiezan a costar los encuentros, sobre todo si el juego no fluye.
Anoche la situación fue diferente pero mucho tuvo que ver las diferencias con Ciudad Bolívar, un equipo que hizo lo que pudo en el Madre de Ciudades. Tampoco River fue un vendaval de fútbol. Pero igualmente estableció la diferencia de jerarquía y no tuvo problemas para resolver el encuentro.
River tuvo igualmente algunos lunares, a tono con el arranque de año complejo que tiene. Volvió a sufrir otra lesión muscular, la de Matías Kranevitter, y Miguel Borja falló otro penal (ya había errado con Lanús en el Torneo Apertura) que le atajó Biscardi.
El arquero se redimió de sus fallas en los dos goles de River. En el primero amagó a salir y se quedó y después dio un rebote y en el segundo puso las manos como si hubiera querido hacer una recepción de voleibol para detener el bombazo de Franco Mastantuono pero el disparo le venció los brazos y la pelota terminó en la red.
Mastantuono, cada vez más jugador, volvió a darle frescura al equipo. Y llamó la atención que no jugara desde el arranque Ian Subiabre. Gallardo le dio la oportunidad a Gonzalo Tapia pero lo del chileno fue flojo y para jugar el complemento lo metió al juvenil. También tuvieron su chance otros dos chicos que ingresaron en el segundo tiempo. Uno de ellos fue Santiago Lencina, que ya había jugado en Primera, y sobre el final debutó Ulises Giménez.
En la formación inicial de River hubo otros futbolistas que no juegan habitualmente y que aprovecharon su chance, al menos como para decirle a Gallardo que están disponibles para cuando él lo requiera. Fueron los casos de González Pirez y Nacho Fernández, el histórico que estuvo relegado pero que retribuyó el respaldo de la cinta de capitán en el brazo y tuvo un partido aceptable en el que estuvo participativo y un par de veces quedó cerca del gol.
Si Fernández ostentó la capitanía fue porque Armani no atajó. Gallardo le dio la chance a Jeremías Ledesma después de la polémica por su posteo en Instagram en el que publicó una foto con el buzo de Cádiz, su ex club, y el emoji de un avión que luego borró. El arquero casi no tuvo acción, aunque estuvo atento para sacar una pelota que González Pirez entregó fuerte hacia atrás antes de que se le metiera.
Gattoni, que fue el compañero de la zaga de González Pirez, tampoco tuvo problemas, intentó salir de una manera prolija y a él le hicieron el penal porque Pucheta casi le arrancó la camiseta. Fabricio Bustos, que reemplazó a Gonzalo Montiel, todavía está lejos de lo que mostró en Independiente.
En líneas generales River hizo un buen partido, sobre todo hasta que Mastantuono estuvo en la cancha. Pero después se conformó con el resultado y terminó jugando a media máquina.