Arsenal 1 - Peñarol (Uruguay) 0 - Copa Libertadores 2014
EL TRIUNFO LE PERMITIÓ AL EQUIPO DE SARANDÍ SACARLE CUATRO PUNTOS A DEPORTIVO ANZOÁTEGUI
Arsenal se acomodó en serio
A los 4 minutos se puso en ventaja y Peñarol no ofreció demasiado como para torcer el rumbo de la historia.
No había pasado nada cuando Arsenal hizo lo que mejor suele hacer: aprovecharse de un error ajeno. Todo empezó en un pelotazo larguísimo de Cristian Campestrini. Parecía fácil para el arquero Juan Castillo. Pero no. El 1 del equipo uruguayo no retuvo la pelota, dio un infantil rebote y cuando quiso reaccionar se chocó con Joe Bizera. ¿Qué pasó? El blooper fue a parar a la cabeza de Julio Furch y la pelota se metió mansamente en el amanecer del partido.
Arsenal, por supuesto, se acomodó mejor en ese primer tiempo. El 4-4-2 se hizo bien rígido. Y si no era por un bochazo que llegaba desde el fondo, eran las trancadas de Franco Zuculini; por esas vías el local gestó algo de peligro. Poquito. Tan sólo para destacar un derechazo de Furch que atrapó Castillo con suspenso. Pero se sabe que a Arsenal le alcanza con eso. ¿La visita? Fue más prolijo en el manejo de la pelota. Tuvo mucho transito por las bandas, pero poco peso en el área. Lo pudo empatar con un par de centros. Aunque se quedó en intenciones Peñarol.
La segunda parte tuvo intensidad y pierna fuerte. La expulsión de Rodríguez ratificó la sentencia. Un remate de Zuculini y otro de Caraglio -que chocó con el travesaño- fueron las más claras del ganador, que pudo estirar la ventaja.
Con la receta de siempre, Arsenal se impuso y se mantiene expectante en la Libertadores.