Boca 1 (5) - 1 (4) Deportivo Merlo - Semifinales - Copa Argentina
Antes de los penales. Riquelme abrió la cuenta, Friedrich igualó sobre la hora.
Dos golazos y un final con suspenso
Boca fue dominador por peso específico. Por ser Boca, el líder de la A fue superior a la sorpresa de este certamen (está 13 en la B Nacional). Desde el vamos fue protagonista. El distinto, Juan Román Riquelme, manejó los piolines de su equipo. En cada intervención mostró precisión. Y movilidad. El problema del equipo de Falcioni era que no funcionaban las sociedades. El uruguayo Silva casi no participó del juego. Erviti y Cvitanich también estuvieron flojos.
Lo de este humilde Merlo fue lo de siempre: dos líneas de cuatro bien apretaditas. Apostó todo a un pelotazo largo para su jugador más experimentado, Leandro Lazzaro. Pero el delantero, en soledad, perdió más de lo que ganó. El inicio del segundo tiempo tuvo la misma escenografía. Hasta que a los 12 minutos, Riquelme, el único que entregaba algo distinto, a la salida de un tiro libre (la falta a Chávez dejó muchas dudas), colgó la pelota del ángulo derecho de un estático Darío Capogrosso.
A partir de ahí, dio la sensación de que el partido estaba sentenciado. Porque cuando este Boca se pone en ventaja es complicado que le igualen. Mucho menos que le den vuelta el marcador. Sin embargo, a nada del final, Alejandro Friedrich estampó un zurdazo en la red de Sebastián Sosa. Impecable. Pero esa alegría resultó fugaz: Boca otra vez se copó en los penales. El sueño del Tri se mantiene vivo...